viernes, 1 de febrero de 2013

Ya se lo indagó Neruda:
"¿Por qué me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?"
y busqué aquel poema pensando que solo esa frase me identificaría,
pero el poeta se adelantó cuando le dijo a su amada:
"Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
¿Entonces dónde estabas?
¿Entre qué gentes?
¿Diciendo qué palabras?"
Y creo que ya no hay nada más que pueda decirte
creo que alguien se adelantó a escribir este sentimiento
pero si no te lo cuento,
¿Cómo lo entenderías?
Aqui estoy, con un café frente a la vida
sintiendo todo este amor de golpe y queriendo acercarme
a tu sombra tan lejana
andarás quién sabe en que puerto
impulsado por el mismo viento que mueve mis cabellos
y la misma lluvia que me hizo iniciar este poema
y entonces creo que algo nos une,
algo más que mi pensamiento...
Quizá es solo un consuelo para tontos,
es la extraña manera en la que logro acercarme a vos cada noche
o quizás no
solo vos podés decirme
y por más de que siempre, siempre me alejo en las tardes
te recuerdo siempre
con el alma apretada o suelta
te amo siempre,
más allá del tiempo y la distancia.

martes, 29 de enero de 2013

Qué tristeza no poder estrenar sábanas con vos, o que tu cuerpo no me abrigue en esta extraña fría noche de verano. Lo único que pido es dormir con vos. Tener  tus manos entre las mías...y besarlas.
Pensar que uno pide, exige, desea tantas cosas innecesarias durante el día, y a la noche todo se reduce a tu presencia, que al fin y al cabo es lo único que importa.
 Hago lo que sea mientras sea con vos.
Y ahora anhelo que vos seas, que vos existas en esta cama y yo poder recorrerte con mis manos, con mis labios, con mi lengua y abrazarte hasta perdernos en las nubes de los sueños. Y a pesar de que no estés acá, cada una de mis noches te pertenece porque te busco en sueños esperando encontrarte al despertar.

jueves, 19 de julio de 2012

Carta a un hombre que se sintió /cree fantasma

Quizás estemos muertos.
No digo ahora, en este tiempo de cafés y bombones,
sino en aquel muelle solitario.
Quizás por eso no pasaba el tiempo ni teniamos frío (Cuando estás muerto las horas te dan lo mismo, si total vas a estar así toda la eternidad)
Ahora no me asusta lo desconocido,
no sabe tan mal eso de no vivir.
Pero creo que es al revés.
La verdadera vida son pequeños instantes que alcanzamos de vez en cuando
el verdadero mundo es como lo vimos: Con la cabeza en los pies.
Este tiempo de cafés y bombones es en el que morimos,
esta vida cotidiana es una muerte pesada que arrastramos.
Solo esos pequeños momentos hacen que todo este hastío valga la pena.
Hablar con un fantasma. Dejarse caer. Inventar un mundo donde las cosas son al revés.
¡Eso es la vida! Ahí es cuando lo divino nos roza las pestañas y lo mundano nos hace cosquillitas en los dedos de los pies.
¿Y después qué? Volver a lo de siempre, ¿Qué se levaché?
No es que quiero quedarme con vos porque me salvas de lo mundano
sino porque me elevás a la vida (¡Estás más allá!)
Porque sé que podemos explotar esos momentos al máximo
(así como explotás mi cabeza en mil pedazos)
porque me mostrás que hay algo más.
Y a veces te muestro mi locura y te arrastro hacia ella.
¿Y qué? ¡Celebremos que estamos vivos!
¡Brindo porque te amo!
¡Brindo porque me llenas de vida!
te amo ahora y siempre porque vos sos vida.

lunes, 28 de mayo de 2012

Pero, ¿Qué le vas a dar a aquella mujer que cree que tiene que haber algo más? Que no se conforma, que se niega, que inmaduramente resiste. ¿Qué palabra tendrá la suficiente fuerza para ser verdad?¿Qué verdad la cortará al medio, dejandola primero sin fuerzas para respirar y luego regenerándose?
 "La honestidad es el cielo", el mismo cielo que a veces sabe a infierno.
Contra la incertidumbre, la verdad; contra la cruel verdad no hay remedio.
¿Qué más se le puede dar a esa mujer que mendiga amor en las veredas, que no sea la verdad; la verdad desde el principio, la verdad que se merece?
¿De dónde sacará su consuelo aquella pobre paloma blanca que juega de halcón?
Aquellos pequeños pies descalzos que anduvieron por la vida golpeándose conocen bien el final de esta historia, pero todavia temen caminarlo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Segunda carta a Lisandro

Tu boca me mira.
¿Qué puedo decirte que no sepas?
Está todo dicho y andamos en silencio
sabés que sos quien viene a borrar las sombras,
vestigios del pasado
y los alerces crecen en el camino.
Nunca te negaste
de hecho, aceptaste ese papel
como si yo fuera misericordiosa
¡Qué ironía! Si yo llegue
empapada por la lluvia
y me refugié en tus brazos.
Lo siento tanto, Lisandro,
si hay algo que lamentar...
Sabés bien que no te quiero a vos
sino a la idea de quererte,
de querer a alguien
porque no sé quererme a mi misma
y vos lo aceptás,
¿Qué se puede hacer
cuando no se sabe como luchar contra el enemigo?
Y así te quedás, en la mediocridad
¡Sabés cuánto le temo!
No soporto la idea de la inercia cotidiana.
Quizás aprenda a quererte
pero mientras no ganamos nada.
Andá, Lisandro, que esto no sirve para nada.
Andá, que te quedan noches de relato.
Andá, que acá no vas a ser feliz.
Algo te quiero y por eso te echo
No preparé valijas porque nunca las trajiste
entonces me voy yo.
Te beso, te sonrío desde la puerta
resisto ese impulso de quedarme en lo confortable
te digo "Hasta luego"
y ¡Clac!, la cierro en mi espalda...

lunes, 30 de abril de 2012

Luto

No te vistas de luto nena
¡Qué los colores te quedan tan bien!
No llores por muertos que quisieron morir,
en su tierra descansan felices.

Vamos nena. El negro no te queda,
no gastes amor en los insensibles.

¡Sonríe! que así se vive mejor la vida,
y es mejor que llorar la muerte abstracta
si vos podés revivirlos
con la magia de tu risa
y el brillo de tus ojos.

Tu cara se luce más con los hoyuelos de la risa
que con los surcos del llanto..

Vive nena, ¡Ríe!, que así vivirán los  otros.
Y al darse cuenta de la pérdida, regresarán,
mientras ríen para no llorar.

domingo, 8 de abril de 2012

Hoy no quiero volar
no quiero ser gorrión
ni ser palabra
en ningún verso.
Hoy no quiero ver el sol
ni salir a jugar
Hoy voy a pensar
Quiero sentarme en un escalón
a debatir (conmigo misma)
Hoy no quiero sentir
no quiero sonreir
Quiero vivir
aunque no quiero existir
quiero ser nada
-Una contradicción a la vez constructiva-