domingo, 25 de octubre de 2009

De Oeste a Este

Ellos ya se conocían,en realidad se habían cruzado un par de veces,y las palabras habían fluido naturalmente.
Ella buscaba algo serio,estaba cansada de que sus relaciones no funcionen,estaba cansada de ir en busca del amor y que solo la encuentren aquellos que solo quieren una noche,a quienes despreciaba.Tenía un cabello dorado como el oro que caía hasta la baja espalda y unos ojos verdes que iluminaban aquel salón.
Él,en cambio tenia ojos oscuros,pero no por eso dejaba de brillar.Su presencia era algo único, especial.
Estaban en la misma mesa y,aunque con un poco de incomodidad,su diálogo sobrepaso al de todos los demás.Cada palabra los adentraba a un mar de profundos secretos,a las ganas de empezar de nuevo.Cada mirada los volvía locos,los enamoraba subconcientemente.Sin embargo ella no era para él,por elección propia,por otra que quemaba su cabeza. No había motivo para tal encuentro entre los dos,pero por algo se dió.Ella supo que las cosas no podían ser desde un principio,pero es por esa fuerza,esa inercia inexplicable que siguio intentando pensar y lograr que todo suceda.
En la pista de baile,ella lo buscaba con la mirada,no resistiría verlo con otra.Aunque lo vió,varias veces,pero sin embargo solo veía lo que quería ver,porque ojos que no ven,corazón que no siente. Sintió que un frio le recorría la espalda,y giró,ahí estaba él buscando un cuerpo para bailar,y ella le ofreció el suyo.Disfrutaron por algunos minutos,hasta que un llamado interrumpió todo,era SU amada,que lo invitaba a bailar.Él miró a su actual compañera,y con un gesto le preguntó si le molestaba... -No te hagas problema-le dijo ella,aunque por dentro estaba muriendo de rabia.
Ella bailó algunos minutos,luego se sentó,se sacó los zapatos y descansó otros minutos,pero ya no podía aguantar verlos ahí,no porque no quisiera lo mejor para él,sino porque le hacía daño,no lo soportaba.Fue a despedirse y él le dijo que la acompañaba, la noche estaba fría y oscura.Salieron y comenzaron a hablar de la vida,otra vez empezaron a bañarse en ese mar de aguas calientes y claras.Tanto se involucraron que se quedaron una hora y media sentados en un banco de una plaza,y luego,lentamente reapareció la pasión del baile,aunque hacía frio y estaban quietos. Ella le dijo que le encantaba lo bien que se llevaban,le encantaba esa amistad que se estaba forjando,pero él no quería solo una amistad,quería algo más y se lo dijo,ella le contestó con la excusa de que no podría estar con él solo un rato y menos sabiendo que no estaba enamorado,pues ella cada vez y sin darse cuenta lo amaba más. Él la besó,y a pesar de todas las negaciones,la tentación que era más fuerte casi los hace ahogar.Estuvieron juntos un par de horas más,hasta que el sol apareció por el este.Él cortó una flor y se la regaló,ella la llevaba en la mano y también en el corazón.La acompañó hasta la puerta de su casa y con un gran beso se despidieron.Ella,queriendo repetir muchas veces más esa mañana de amor.Él,confundido por ésta y por la otra.Sin embargo,la otra terminó ganando su corazón,y esa flor,marchitandosé entre dos páginas de un libro cualquiera.

1 comentario:

Cande* dijo...

Quiero morirme contigo si te matan y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata y porque amores que matan nunca mueren.

No tengo palabras, te amo