jueves, 4 de noviembre de 2010

No hacían falta palabras, con tan solo mirarnos a la cara nos podíamos entender. Tu cara, inexpresiva y en la mía una sonrisa de desilusión " ¿ Qué se le va a hacer? " Habría dicho si las palabras hubieran aparecido, pero no, no hacían falta. Si esa frase se hubiera escapado de mi boca, no me hubiera causado sorpresa alguna escuchar tu respuesta.
Yo sabía que podías leerme, que conocías cada centímetro de mi piel y por eso escuchabas lo que te decía sin palabras. Podías sentir las lágrimas en tus ojos, y el nudo en la garganta, que no estaban en tu cuerpo, sino en el mío. Y por eso me abrazaste: Tus brazos rodeaban mi cintura y los míos tu espalda, y el contacto entre la piel de mi mentón y tu hombro, dandome un sostén inigualable en el momento de la caída.
Y así, sin palabras, en un perfecto silencio como el de aquel museo en el cual interpretabamos las pinturas, me alejé.
La triste avenida gris y el cielo emplomado sobre ella, creando una asquerosa mancha. Y el paso calmo, pues solo los pensamientos corren y me dicen que eramos Guernica, La tentación de San Antonio, y La persistencia de la Memoria. Si, Vos eras el árbol y yo el reloj colgando derretido.

6 comentarios:

Atenea dijo...

Lindo.
Lindo como vos todas las mañanitas.
Te quiero Agus !

Cande* dijo...

Me re gusta rubí =)
te amo.

LeaN BuKa dijo...

Buenisimo. Si eso efectivamente es improvisar salio muy bien. Y me gusto MUCHO el cartelito del principio, simplemente genial, por mas simple que sea (valga la redundancia)

Jr. dijo...

Che que bien que escribís, muy bueno.

LeaN BuKa dijo...

Parentesis, que bueno que todos los blogguers estemos como medio unidos y veamos los mismos sitios. Atenea - Jr. - etc..

Agus Belén Cott- dijo...

los bloggers en acción!
Todos ven este sitio porque no se resisten a mi encanto (?