lunes, 21 de febrero de 2011

Luces efímeras

¿Cuán grande es la huella que dejaste en mi? ¿Acaso es tan efímera como una huella en el mar? ¿Como la tinta en esta hoja? ¿O es tan duradera e imborrable como el recuerdo de tu perfume?
Desde la abnegación hasta el olvido, el rencor y el penelopismo, las culpas inexistentes, las opiniones, el volver a verte como siempre ( o nunca) fuiste. La idealización fue la peor enemiga, lo sé, y vos también lo sabes, tu alianza con ella, esa que yo creo y que nunca fue.
¿Y ahora qué nos queda?, ¿Qué me queda?, ¿El recuerdo de algo que no fue?. No, eso no es para mí.
Así como una vez me juré no escribirte (porque no mereces ese honor, porque escribirte era aceptarte y no te acepte, te negué hasta el punto de encontrarte en mí, bajo mi piel) , ahora me juro no irme sin pelear, dejando todo en el juego y conformarme con saber que algunas cosas no son porque no son. Algo cliché, algo barato, algo que no es para nosotros.
Me voy dejándote atras, gritándote adios pero confiando en el hasta luego. Lamentablemente, todavía no aprendí a cerrar la puerta de esta casa.

4 comentarios:

Atenea dijo...

"Vos date cuenta qué abnegación, qué penelopismo exacerbado."
Te ayudo a cerrar la puerta (:
te quiero !

Agus dijo...

Definitivamente esa frase me marcó.
te quiero chiquitinoña

cande dijo...

me gusta muchisimo

Francisco Sola dijo...

Lindo blog, y me encanta la forma en que escribis, es un blog muy progre pero bueno, es aceptable ajaj saludos