jueves, 28 de abril de 2011

muerte inconsciente

No recordaba la ultima vez que había sido feliz. Feliz por un largo rato, feliz de una felicidad que dura dos o tres días al menos, no alegría, que es algo más corto. Alegría es cuando te reís por un chiste, por un buen resultado en el trabajo. Pero la felicidad...¿Había sido feliz alguna vez? ¿O simplemente la alegría la había tocado en varias ocasiones? No lo recordaba, no lo sabía.
Un día se dió cuenta de que hacía mucho tiempo que no sonreía, no le dió importancia, creyó que así había estado toda su vida, que la sonrisa le era ajena. Pero no se dió cuenta que con cada sonrisa menos, un latido menos. Y lentamente fue muriendo, muriendo en vida, que es la peor de las muertes. Dejó de sonreír y de llorar, de quejarse, de enojarse, dejó de dudar. No sentía, ni pensaba, no vivía. Era un ente en la mediocridad, era todo lo que nunca había querido ser.

2 comentarios:

Jr. dijo...

"Una sonrisa menos, un latido menos" No podría estar más de acuerdo.

Atenea dijo...

Mira chiquitita, me vas a escuchar rubiecita kirchnerista, vamos a tomar un café con Malena y debatir la prensa obrera, vamos a escuchar Instituciones y cantar a los gritos después de gimnasia "Necesito"! Yo voy a cumplir parte de mi trato y vos vas a cumplir el tuyo y poco a poco la sonrisita va salir de nuevo, quieras o no eh, te voy a alegrar los días (?). Porque soy un amor, sos mi amiga preciosa y no te quiero ver mal, pimpollito. Ay, boluda, tienen razón hablo como abuela jajaja.
No, posta, vamos a alegrar esto!!!!! Ahora que rendimos Bulqui seamos libres libres!