viernes, 13 de mayo de 2011

Versos al Maestro



No se entiende, che.
Esto de las vueltas de la vida
vos los creaste
y ahora, miralo a ese,
descansa sobre tu sueño eterno
custodiando, junto a algún ramo de flores,
a alguna gota de lluvia que se perdió,
al recuerdo de tus lectores
que te protegen del olvido
Pero ¿Cómo olvidarte?
esto lo hiciste vos,
tu mente alada, tu erre resbaladiza
tu París, tu Maga y la Pola también,
tu mano, ¡Julio!.
Imposible creer que eras todo uno
y que creaste tres
y más de tres
pero con tres te reiste
de la vida plástica...
Miralo, che,
el Cronopio, ahí arriba
está manchado
abajo del ojo,
está llorando,
te está recordando.

2 comentarios:

Gastón. dijo...

Muy bueno che, que grande es Julio no, y como deja partes de sí a travez del tiempo, en todos lados.

nicovi dijo...

Muy bueno Agus! Sin duda todos tenemos un cronopio en el corazón.

Con respecto a lo que el otro día comentaste en mi blog, que había algo de Cortázar en el cuento, Mmmm... no y sí; es demasiado decir que hay algo de Julio allí, pero sí te puedo decir que cuando no encontraba las palabras necesarias a veces se venían a mi cabeza esas erres tan particulares y me ayudaban a completar la oración!

Saludos!

Nicovii!