lunes, 28 de mayo de 2012

Pero, ¿Qué le vas a dar a aquella mujer que cree que tiene que haber algo más? Que no se conforma, que se niega, que inmaduramente resiste. ¿Qué palabra tendrá la suficiente fuerza para ser verdad?¿Qué verdad la cortará al medio, dejandola primero sin fuerzas para respirar y luego regenerándose?
 "La honestidad es el cielo", el mismo cielo que a veces sabe a infierno.
Contra la incertidumbre, la verdad; contra la cruel verdad no hay remedio.
¿Qué más se le puede dar a esa mujer que mendiga amor en las veredas, que no sea la verdad; la verdad desde el principio, la verdad que se merece?
¿De dónde sacará su consuelo aquella pobre paloma blanca que juega de halcón?
Aquellos pequeños pies descalzos que anduvieron por la vida golpeándose conocen bien el final de esta historia, pero todavia temen caminarlo.

1 comentario:

Benjamín Francisco dijo...

muy bueno agus, tuyo? dale mas vida al blog que hace mucho no escribis! je